Artículo de Opinión insinuó financiamiento de ONGS por la embajada de USA

Artículo de opinión titulado: Actividades conspirativas de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela”

Fecha: 16 de noviembre de 2015

Textual:

Siendo una de las las principales agencias para la coordinación de las estrategias de intervención de Estados Unidos en Venezuela, el conjunto de actividades conspirativas que se desprenden desde ahí van desde la coordinación efectiva de los financiamientos que emanan de la CIA hacia la gigantesca constelación de ONGs y la realización para nada ingenua de foros sobre la descripción de escenarios (siempre caóticos) de la situación política y económica de Venezuela, hasta el desarrollo de giras y visitas oficiales por puntos claves del país que poco tienen que ver con las funciones habituales de una embajada y sí bastante con los intereses de la corporación petrolera, Chevron.

A principios del mes de marzo del presente año, Kathryn Pongonis (Consejera Adjunta de Asuntos Políticos de la Embajada de Estados Unidos), estuvo presente en un foro realizado en el Hotel Altamira Suites de Chacao sobre la “Situación de los conflictos laborales en Venezuela”. El foro como tal no brilla con luz propia. Lo realmente importante del evento es que durante esa misma semana la funcionaria aumentó profusamente su visibilidad mediática, puesto que también se le vio tratando de ingresar a las audiencias de Leopoldo López en el Palacio de Justicia, en una clara actitud injerencista con respecto a los procedimientos legales y autónomos que emprendía el Estado venezolano.

¿Desde la Embajada de Estados Unidos salió el boleto aéreo y la logística necesaria para la fuga del fiscal Franklin Nieves? Tanta atención y compromiso por parte de la Embajada de Estados Unidos para el sabotaje del caso López tenía que tener un final, fuese cual fuese.

En esta misma oleada de maniobras operativas (pero ahora cuidando la visibilidad en los medios), Miriam Kornblith (directora de la NED para América Latina) se reunió siete días después de la anterior noticia con fichas estudiantiles de María Corina Machado en el estado Bolívar para planificar guarimbas después de Semana Santa.

Y es a través de la Embajada de Estados Unidos, por ser la única figura jurídica establecida con cierto carácter de autonomía financiera, que se han logrado filtrar los 2 millones de dólares que la NED ha destinado para desestabilizar a la Revolución Bolivariana mediante la red de ONGs especificadas en una nota publicada hace días en Misión Verdad.

Marcos Ponce, director de la ONG Observatorio Venezolano de la Conflictividad Social, y Rocío San Miguel, directora de la ONG Control Ciudadano, beneficiarios casi exclusivos de estos financiamientos, hancumplido con su tarea de difamar a Venezuela en varios foros sobre “derechos humanos” realizados en Washington, sitio que aglomera los centros operativos del aparataje internacional que actúan contra la Revolución Bolivariana en la materia: la CIDH y la OEA.

Lee McClenny, en su condición de Encargado de Negocios y Jefe de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, estuvo realizando giras y visitas oficiales a la región occidental del país a finales del mes de septiembre, específicamente a Barquisimeto y el estado Zulia. No por casualidad, en ambos puntos territoriales se han suscitado globos de ensayos guarimberos y tácticas de sabotaje al sistema eléctrico. El lunes 9 de noviembre en Barquisimeto sucedió un conato de guarimba por supuestas fallas en el suministro de agua y en el estado Zulia; el pasado 19 de octubre en el estado Zulia se puso en marcha la estrategia de sabotaje eléctrico afectando algunas torres de suministro de la zona más pegada a la frontera.

El vicecanciller venezolano para América del Norte y Europa, Alejandro Fleming, entregó una nota de protesta al encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, Lee McClenny, fundamentada en las denuncias del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, sobre la incursión ilegal en el espacio aéreo venezolano por parte de un avión de inteligencia de la Guardia Costera de Estados Unidos en el noroeste del país. McClenny aceptó la violación de nuestro espacio aéreo sin agregar mayores comentarios.

Asimismo, el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, denunció que Rita Buck Rico (encargada de Asuntos Políticos de la Embajada) se encuentra bastante activa en foros académicos y reuniones con la oposición venezolana para articular estrategias en torno al canto anticipado de fraude en las venideras elecciones parlamentarias, señales que van allanando el terreno para futuros llamados de violencia callejera.

El jefe de la Embajada de Estados Unidos no se ensucia las manos, ni se trepa a una torre eléctrica con una cizalla para cortar el suministro. Él (y sus funcionarios) coordinan, garantizan la entrega de los recursos financieros y ofrecen apoyo en términos organizativos. Ellos operan desde las sombras. No les gusta (ni les conviene) ensuciarse las manos.

¿Reavivar la “Estrategia de los cinco puntos contra Venezuela”?

La propagación de bodrios mediáticos en contra de Diosdado Cabello y la familia de Cilia Flores, tanto en calidad de estrategia para minar los consensos políticos del chavismo y la conexión con sus liderazgos, tienen sus respectivos antecedentes con firma y sello de la Embajada. En el año 2006, el ex-embajador estadounidense William Brownfield envió un cable diplomático al Comando Sur, la ONU y al Secretario de Estado explicando la “Estrategia de cinco puntos contra Venezuela”. En ese documento se establecían cinco objetivos: fortalecer las “instituciones democráticas”, penetrar la base política de Chávez, dividir al chavismo, proteger los negocios vitales de EEUU y aislar a Chávez internacionalmente.

Según el cable diplomático de la Embajada de Estados Unidos para la Usaid a través de su oficina conocida como la OTI (Oficina de Iniciativas de Transición), el financiamiento de más de 300 organizaciones de la “sociedad civil venezolana” y movimientos internacionales con 15 millones de dólares es “un objetivo estratégico” para llevar a cabo los puntos antes mencionados. Freedom House también hace presencia dentro del cable mencionado, “apoyando y brindando capacitación técnica” a 15 organizaciones no gubernamentales pequeñas para sistematizar y exportar el “deterioro” de los DDHH en Venezuela. La ONG Observatorio Venezolano de Prisiones es mostrada como un logro recalcable dentro del programa de formación que lleva Freedom House en Venezuela.

A la luz de las operaciones políticas y mediáticas recientes en contra de Venezuela, el objetivo descrito en el documento (“infiltrar organizaciones populares” para que se desvinculen con el chavismo) parece haber cambiado en algunos aspectos pero manteniendo intactos a los mismos financistas (Usaid y Freedom House). No es para nada casual que Rocío San Miguel (tambiénbeneficiaria del Departamento de Estado), hable de la OLP (el plan de seguridad más importante del Gobierno Bolivariano) como “pena de muerte”, y que el Observatorio Venezolano de Prisiones asuma la difamación internacional de Venezuela como la única función operativa dentro de su gestión.

El plan conspirativo de la Embajada de Estados Unidos, a escasos 18 días de las elecciones parlamentarias, consiste en gestionar políticamente a través de sus ONGs todos los bodrios mediáticos disponibles con el propósito de diezmar (hasta donde les sea posible) la base electoral del chavismo.

Chevron y Venancham

Tal cual se expresa en la nota “Los últimos pasos de Estados Unidos contra Venezuela”, publicada recientemente en Misión Verdad, la poderosa oligarquía de los Rockefeller (propietarios de consorcios petroleros como Exxon Mobil y Chevron, y de consorcios financieros como Bank Of America) ha cabalgado a través de sus lobbys enquistados en el Congreso de Estados Unidos los proyectos de sanciones contra Venezuela. Específicamente Chevron ha sido el principal garante financiero para que estos proyectos se aprobaran.

Y es precisamente la Embajada de Estados Unidos, en su posición de agencia operativa, quien se ha encargado de posicionar el logo de Chevron en actividades varias, incrementando su visibilidad en la mediática nacional. Lee McClenny, cuando estuvo por el estado Zulia, cual empleado estrella de Chevron, entregó un financiamiento para la “remodelación de un centro de formación profesional”.

Por su parte Venancham, quien figura como el apéndice de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en Venezuela y de su embajada, también filtra el financiamiento de esta corporación petrolera para la realización de foros sobre la situación económica de Venezuela. Foros donde toman la palabra los economistas más mediatizados en tiempos recientes, que al mismo tiempo que sueñan con un colapso total de la economía venezolana, ofrecen cifras manipuladas y escenarios caóticos que servirán de bujía para que Bank of America (propiedad de los Rockefeller), Barclays y el Fondo Monetario Internacional vociferen que “Venezuela necesita una transición” para arreglar “la crisis” y que, por obviedad, está próxima a entrar en default. Esto es, básicamente, la articulación expedita del bloqueo financiero contra Venezuela y el aprovechamiento electoral de sus “ganancias” en lo mediático.

El foro que tuvo por nombre “Desafíos Empresariales 2016”, realizado no por casualidad en el estado Zulia, fue patrocinado casi exclusivamente por Chevron.

La activa conchupancia Chevron-Venancham-Embajada de Estados Unidos en temas estratégicos de la economía venezolana, queda en evidencia en el cable diplomático que envió (nuevamente) el ex-embajador William Brownfield a la Casa Blanca, entre otras estructuras del poder ejecutivo estadounidense.

En el cable diplomático, redactado por Brownfield y enviado en el año 2007, Chevron expresa su preocupación de que petroleras chinas y rusas aumentasen sus inversiones en Venezuela y que “no iba a permitir que en un lugar con tanto petróleo no existiera una bandera petrolera estadounidense”. Las asesorías que utilizó Chevron para emprender su estrategia de presión hacia Pdvsa y empresas aliadas para ampliar su participación en la explotación de pozos petroleros, las confirió el agente de la desnacionalización petrolera y financista de los estudios en el extranjero de Leopoldo López, José Toro Hardy.

Nadie más interesado que Chevron en exportar una imagen deteriorada de la economía venezolana y de su principal industria (Pdvsa), en el marco de sus expectativas por secuestrar la Faja Petrolífera del Orinoco luego de la ambicionada “transición política en Venezuela”.

Puntapié final

Que Venezuela sea nombrada internacionalmente como una “dictadura” por parte de los sectores ultra de aquí y fuera de las fronteras no es una creación ¿brillante? de estos sectores antipolíticos. Si se revisa con detenimiento el informe sobre derechos humanos que publicó la Embajada de Estados Unidos en Venezuela a finales del año 2014, nos encontramos con que “el poder político se ha concentrado en un partido político único con un poder ejecutivo cada vez más autoritario que ejerce un control significativo sobre los poderes legislativo, judicial y electoral del gobierno, así como sobre la defensoría del pueblo para los derechos humanos. El presidente Nicolás Maduro ganó la presidencia en abril de 2013 por un margen de 1,49% en medio de denuncias de fraude antes y después de las elecciones, basadas en varias irregularidades, entre otras, la interferencia del gobierno, el uso de los recursos del Estado por el partido gobernante y la manipulación de los votantes”.

Que Venezuela sea publicitada por la mediocracia internacional como una “dictadura” no es una creación de Maricori o de Voluntad Popular, sino de la Embajada de Estados Unidos.

Desde esa casa matriz de la antipolítica imperial, los sirvientes locales (la MUD) nutren sus defectuosos discursos, sus campañas electorales, sus globos de ensayo y por supuesto sus bolsillos. No dan puntada sin que la Embajada les proporcione primero su dedal.

Extraído de la web de “Misión Verdad”:Obsérvalo aquí

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