Artículo de “Misión Verdad” difama y hostiga a Provea

Noticia titulada: ¿Qué es Provea y quién los financia? (+infografía)”

Fecha: 25 de octubre del 2016

Textual:

La lógica corporativa de las organizaciones no gubernamentales en Venezuela se ciñe a las exigencias de quienes las financian. Sin dinero, una ONG no tiene poder de movilización, es decir, no adquiere mayor propósito. Mucho menos sin proyección mediática.

En el caso del Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos, mejor conocido por sus siglas: Provea, es una organización que viene trabajando en el país desde hace casi tres décadas pero que desde los comienzos de la Revolución Bolivariana ha venido tomando una actitud cada vez más beligerante contra el Gobierno nacional y bastante indulgente con operadores de la ultra local.

El impulso que ha tomado Provea en los últimos tres lustros se debe a un mayor despliegue sólo explicable por el financiamiento que recibe.

El dinero habla en inglés

Comunicadores venezolanos y extranjeros (e incluso el mismo presidente Nicolás Maduro) han denunciado desde hace años que entre sus primeros acreedores se encuentra la National Endowment for Democracy (NED), una institución privada que recibe fondos del Congreso de los Estados Unidos. La NED dice apoyar grupos que diseminan la ideología democrática a la estadounidense.

La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés) es un instituto apéndice del Departamento de Estado que financia asimismo organizaciones afines a la política exterior de los jefes de la Casa Blanca, ha sido señalada de financiar a Provea.

Otro importante financista de Provea ha sido una organización fundada por el parlamento canadiense llamada Rights & Democracy, según el investigador Yves Engler. En 2010 recibió la cantidad de 30 mil dólares por un premio de derechos humanos.

Pero en su página web, la ONG anuncia lo que ellos llaman “cooperantes”. Tanto la embajada británica como la Fundación Ford y la Fundación Open Society, de George Soros, salen como garantes de los fondos de Provea. También aparecen la Unión Europea y la Fundación Merck, una de las farmacéuticas (de procedencia alemana) que en el contexto venezolano concentra la distribución de anticonceptivos y antibióticos.

No hay que olvidar la gran suma de dinero con que Soros financió a Human Rights Watch (100 millones de dólares), otra valla publicitaria del Departamento de Estado y que sirve de plataforma internacional a los informes intencionados de Provea. Ambas ONGs juegan en llave y no por amiguismo sino por candado financiero.

En cuanto a las ONGs en Venezuela, el camino del dinero casi siempre se traduce del inglés.

Filantrópicas intervenciones

Lo que llama la atención de Provea es que se dice una organización independiente pero su línea discursiva se limita a calcar el discurso de la MUD. Basta con leer la declaración de la ONG en la que sugiere de calificar al actual gobierno de Nicolás Maduro de dictatorial.

Más aún, las organizaciones que la financian tienen prontuarios de intervención en muchos países contrarios a los designios de la hegemonía financiera, militar y política de Occidente.

imagen

La Fundación Ford es conocida por fungir como fachada filantrópica de la CIA durante los años de la Guerra Fría, sobre todo en cuanto a financiamiento y contacto con operadores culturales (en revistas, periódicos, radios) y organizaciones izquierdistas.

La embajada británica sirve a los intereses internacionales de la Corona inglesa, y el prontuario de intervención es harto conocido tanto por su papel en los dos grandes guerras acontecidas en el siglo XX como en el caso de los documentos filtrados por la Red Voltaire que implican al gobierno británico en una Internacional de la Tortura. Craig Murray fue embajador de la Corona Británica en Uzbekistán hasta que denunció el apoyo que el eje Estados Unidos-Reino Unido brinda al régimen torturador de Islam Karimov con el pretexto de la “guerra contra el terrorismo”. Además, el Ministerio de Exteriores británico admitió enviar asesores a los saudíes en el marco de los bombardeos contra Yemen.

La Fundación Open Society de Soros es otro frente del reconocido sicario financiero para invertir capitales y saquear territorios. La revolución de color en Macedonia, los intentos de instaurar una Ucrania nazi para invadir por debajo de la mesa a la Rusia de Putin, e incluso el uso de ONGs -con que Soros sostiene grandes negocios, cuyo pilar es Natural Resoruce Governance Institute- para detener la construcción de oleoductos y represas que convienen a China y Myanmar y no a sus inversores, son algunos ejemplos históricos en curso de cómo operan las organizaciones con la visión de la sociedad abierta de Soros.

La filantropía occidental, como vemos, sirve a los intereses intervencionistas de las agencias de inteligencia y de seguridad estadounidenses, en su mayoría. Provea se vale de los títulos honorarios de todas las organizaciones que la subvencionan para clamar que ella misma lleva a cabo un trabajo legítimo y sin colores políticos.

Llamar dictadura a todo lo que no sea calco y copia de los gobiernos apoyados por los Estados Unidos es un chiste que ya no da risa. Sobre todo en tiempos donde el chavismo retoma el pulso de la política venezolana, allí donde no alcanzan las ONGs a operar debido al carácter de recurso asimétrico en el marco de las guerras híbridas que las caracteriza.

Al trabajo de Provea, como al de otras organizaciones hermanas, le llaman “iniciativa filantrópica”: un eufemismo para la intervención imperial.

Extraído de la página web “Misión Verdad”:Obsérvalo aquí

Leave a comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *