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Artículo de Opinión hostiga y realiza acusaciones contra la defensora Rocio San Miguel

Artículo de opinión titulado: “Rocío San Miguel: informante y beneficiaria del Departamento de Estado”

Fecha: 12 de noviembre de 2015

Textual:

Ya en una nota titulada “El verdadero papel de las ONGs” se profundiza lo suficiente sobre los esquemas de conspiración tutelada que subyacen en cada una de las operaciones que estos brazos ejecutores de la política exterior estadounidense llevan a cabo contra Venezuela.

Pero si colocamos la lupa en Rocío San Miguel y en la ONG que dirige, Control Ciudadano –fundada el 5 de marzo de 2005, dirigida por ella misma y Carolina Galli-, encontraremos suficiente material para un caso de estudio. La fecha de fundación no es un dato accesorio, puesto que es inmediata a su despido de la Comisión Nacional de Fronteras, que marca la nueva dirección en el rol que al día de hoy asume dentro de las tareas específicas de estas organizaciones, en su caso, “especializada” en asuntos militares, “contraloría ciudadana” y seguridad.

Reflejo de esto es el cable que envió en el año 2007 el ex-embajador de Estados Unidos en Venezuela, William Brownfield, al Comando Sur y a la Secretaría de Asuntos del Hemisferio Occidental (entre otros), en donde se le delata como “socia activa de la Usaid”.

Dicho cable relata una reunión el 13 de junio entre Brownfield, la para el momento Coordinadora para Venezuela de la oficina de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, Deborah McCarthy, con representantes de otras ONGs, entre ellas Carlos Correa (Espacio Público), Liliana Ortega (Cofavic), Andrés Cañizales (para el momento investigador para Reporteros Sin Fronteras), Carlos Ayala (Comisión Andina de Juristas), José Gregorio Guarenas (Vicaría de Derechos Humanos de la Iglesia Católica) y Rocío San Miguel.

En dicha minuta se refleja la “preocupación” y “el interés” de la señora McCarthy por las limitaciones que estas (y otras) ONGs tienen, para ese momento, en el que los hechos se signan en torno al fin de la concesión del espectro radioeléctrico para RCTV y el primer ensayo de revolución de colores (los manitos blancas) que se atestiguó a mediados de 2007. En dicha reunión se acordó el apoyo financiero (que sale del presupuesto del Gobierno Federal norteamericano), entre otra serie de apoyos logísticos.  

Este cable y el siguiente al que se hará referencia a continuación fueron filtrados por Wikileaks.

En el cable también se explican las “dificultades para viajar al exterior”. Así que si tomamos como vara de medición sus recurrentes viajes al exterior, es lógico intuir que esas dificultades financieras descritas allí las fulminó la Usaid. Además de que tal reunión pareciera prefigurar el rol aún más activo que precisamente algunas de estas organizaciones ejercen hoy en día.

En otro cable, redactado en origen por la Embajada de Estados Unidos en Venezuela también en el año 2007, Rocío San Miguel figura como la principal fuente de suministros para levantar informes de inteligencia sobre la situación en caliente de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana cuando Raúl Isaías Baduel comenzó a militar activamente en contra de la propuesta de reforma constitucional.

Según el cable citado, la vía del suministro no se dio ni por un artículo en medios digitales o por un informe enviado por correo electrónico. El “ella dijo” que está descrito en el cable, pareciera sugerir que estuvo o mantuvo contacto telefónico directo con la Embajada de Estados Unidos y con sus funcionarios (e inevitablemente con el aparato de inteligencia que allí funciona).

Así es el veloz flujo de datos a través de ese canal, que en alrededor de 10 cables redactados y enviados por los ex-jefes de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela (según ese lote de Wikileaks), John Caulfield y Patrick Duddy, Rocío San Miguel aparece como una referencia obligada para filtrar (hacia la Secretaría de Estado y el Comando Sur, entre otras estructuras del Estado norteamericano) el catastro en tiempo real sobre la situación de derechos humanos y sobre situaciones internas del aparato militar venezolano. En el desarrollo de los expedientes contra Venezuela que versan sobre los DDHH, Rocío San Miguel tiene una relevancia importante. Para revisar los cables citados de los ex-jefes de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela, dele click aquí yaquí.

Y es precisamente por su actividad laboral dentro de la Comisión Nacional de Fronteras a principios de la década del 2000 y por su participación como docenteen la Escuela Superior de la Guardia Nacional y en la Escuela Superior de Guerra Aérea hasta el año 2005, que la CIA y la Embajada de Estados Unidos parecieran haberse interesado en su investidura académica para que el tráfico de datos e informaciones de inteligencia tengan el suficiente carácter de profesionalización como para desarrollar estrategias a futuro contra las FANB.

Una operadora de estas características, que puede desarrollar intrigas con el sobrevalorado grado de verosimilitud y credibilidad forzada que le otorga haber estado dentro de algunas estructuras académicas de la FANB, “merece” tener su propia ONG, aunque ella jure que eso fue resultante de un emprendimiento y no producto de una incubación planificada por la CIA dentro de las estructuras académicas antes mencionadas.

Sus recurrentes ataques siempre apuntan hacia uno de los sectores políticos más importantes para la estabilidad del país: la FANB.

Y es también, por esas características descritas, que fue la única representante venezolana que logró posicionarse en las reuniones previas a la VII Cumbre de las Américas, repuntando en los medios nacionales la que sostuvo con el presidente Barack Obama, en pleno desarrollo del Decreto que nos declaraba como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos.

Tanto el canal abierto con la Embajada de Estados Unidos y la CIA, como el carácter exclusivo de este tipo de reuniones para azuzar el clima prointervención, le adjudican un pase selecto a todos los organismos que, solapada o abiertamente, mueven sus baterías contra Venezuela.

Para muestra, un botón: mientras “La Salida” incendiaba calles, degollaba motorizados y le disparaba en la cabeza a funcionarios policiales y militares, Rocío San Miguel fue la primera (en aquellos días de febrero) en enviar un documento al Alto Comisionado de los DDHH de la ONU para exigirle un pronunciamiento sobre las “violaciones de derechos humanos” que había cometido la Guardia Nacional Bolivariana durante los primeros días de guarimbas en el centro de Caracas.

Y precisamente por aquellos días, el ministro del Poder Popular para las Relaciones Interiores y Justicia de aquel momento, Miguel Rodríguez Torres, denunció que Rocío San Miguel estaba entregando información confidencial de las actividades dentro del Palacio de Miraflores a la Embajada de Estados Unidos a través de una familiar infiltrada que luego sería detenida, como también algunas fotografías sobre el armamento ruso del cual dispone Venezuela.  

En algunos casos, el Departamento de Estado (y sus vastos alrededores) invierte sus recursos financieros en agentes de calidad, no en cualquier entusiasta de los derechos humanos.

Rocío San Miguel se equivocó (adrede)

Rocío San Miguel, el día de ayer en horas de la mañana, publicó un tuit donde hace referencia a la nota titulada “El verdadero papel de las ONGs”, donde según ella se hacen acusaciones que la difaman. Citamos textualmente otra parte del documentico que está enlazado al tuit: “Además, es curioso como en su planteamiento suponen que el derecho de los ciudadanos a ejercer contraloría ciudadana es pagado”.

Rocío San Miguel intenta endosarnos una cualidad de delatores que no tenemos, pero que sí la tiene su amigo William Brownfield: es él quien al final de cuentas la mencionó de puño y letra en un cable diplomático dirigido a distintas autoridades estadounidenses. Nosotros simplemente cumplimos con el trabajo de desenmascarar a los enemigos del país, utilizando informaciones verificadas para sustentar nuestros análisis. Si tiene alguna molestia, sírvase a dirigirse a su delator directo y comprobado, William Brownfield. Aunque obviamente es mucho más rentable mediáticamente drenar su rabia con nosotros, los chavistas.

Extraído de la web de “Misión Verdad”:Obsérvalo aquí

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